jueves, 28 de abril de 2011

Aquellos maravillosos años...

¿Quieres saber por qué vomito? Vomito porque cuando tenía ocho años la que era mi mejor amiga fue diciendo por ahí que yo era una zorra. Vomito porque cuando tenía quince años no me invitaron a la única fiesta a la que he querido ir en toda mi vida. Vomito porque a los diecisiete años tuve mi primer hijo y tuve que hacerme mayor a la fuerza. Y ya no me quedan sueños. Y sin sueños no se puede vivir.


Rememoro estos momentos, porque creo que en toda la carrera...son los que han hecho que siga año tras año estudiando idioteces sobre marketing, historia, economía y mierdas varias que sobran.


Recuerdo aquella fiesta con la tropa Goofy...llegábamos del verano, nos arrejuntábamos en la Charra y nos divertíamos juntos.


Recuerdo también las noches de invierno, entre Nocheviejas de target joven y noches sin más. Aunque el "alcojol" corría por nuestras venas...siempre nos quedaba vomitar en cualquier escondite.Las fiestas de la primavera...inigualables. Todos, con pintas de jamoneros, nos metíamos en sitios en los que decían: "Con zapatillas NO entras"...y siempre nos colábamos. (¡mira!¡eso es un cerdo volador!). También recuerdo la cantidad de "Macarena´s" que habremos bailado todos juntos y al compás.
Las míticas noches de chicas...dónde quedarán.
También recuerdo todo lo que he cambiado: antes era una yogurina con gafasdepasta rojas (me daban miedo las lentillas, creía que iban a comerme el ojo), con vestidos de colores que pegaban con el color de mis Converse y con unos pájaros en la cabeza...que volaban solos. Ahora, me hago mayor, me cuesta salir 3 veces a la semana, odio Salamanca, la vida laboral se acerca, pienso en Inglaterra e independizarme y aspiro a una vida sin problemas y sin ninguna necesidad.
Me veo dentro de 10 años acordándome de todo esto y llorando en el rincón de mi casa familiar, con un marido que no deja de ver fútbol y que se dedica a tirarse pedos con la sintonía de Beethoven de fondo...y con 3 hijos que andarán pululando en la casa de la suegra.
Espero que no sea así.
Y que esto que vivo, dure mucho.

No hay comentarios: